Configuración

Acceso remoto desatendido

Para entrar a un equipo cuando no hay nadie que pueda aceptar la conexión: servidores, la PC de la oficina, la computadora de un familiar que no se maneja bien con la tecnología.

Lectura de 6 minutos Nivel: intermedio

Cómo funciona normalmente y por qué a veces no alcanza

El camino habitual de LineDesk es que escribas el ID y la persona del otro lado acepte con un clic. Es el modelo más seguro: quien está frente a la computadora es quien decide sobre su propia computadora.

Pero hay casos donde no hay nadie:

  • Un servidor o una PC de facturación que corre sola.
  • Tu computadora de la oficina, un domingo.
  • La computadora de un familiar al que le querés resolver algo mientras no está.
  • Cartelería digital o equipos de línea de producción.

Para esos casos existe el acceso desatendido: una contraseña fija que reemplaza al clic de autorización.

Configurarlo, paso a paso

Todo esto se hace en el equipo al que querés entrar, no en el tuyo.

  1. Abrí LineDesk y entrá a Ajustes.
  2. Activá el acceso desatendido.
  3. Definí una contraseña. Leé la sección de seguridad de más abajo antes de elegirla: no es un trámite menor.
  4. Guardá y anotá el ID de 9 dígitos de ese equipo.
  5. Configurá Windows para que no se suspenda: Configuración → Sistema → Inicio/apagado, y poné la suspensión en «Nunca». Un equipo dormido no recibe conexiones.
  6. Dejá LineDesk corriendo. Cerrar la ventana no lo cierra: se queda en la bandeja al lado del reloj.

Desde tu computadora, ahora escribís el ID y usás el botón «Tengo la contraseña» en el cartel de conexión. Entrás sin que nadie tenga que aceptar nada.

Probalo antes de irte. Configurá el acceso, andate a otra máquina y conectate una vez. Descubrir que faltaba un paso cuando ya no tenés acceso físico al equipo es un problema mucho más caro de resolver.

Seguridad: esto es una llave, tratala como tal

El acceso desatendido convierte una contraseña en la única barrera entre internet y esa computadora. Vale la pena hacerlo bien:

  • Contraseña larga y aleatoria. No el nombre de la empresa ni «Admin1234». Doce caracteres o más, generados al azar.
  • Una distinta por equipo. Si reutilizás la misma en todo el parque y se filtra una, se abren todas.
  • Guardalas en un gestor de contraseñas. No en un Excel llamado «claves», no en un papel pegado al monitor.
  • Rotalas cuando alguien deja de necesitar el acceso. Cambiar la contraseña corta el acceso de esa persona al instante.
  • Llevá una lista de qué equipos tienen acceso desatendido activo. Una puerta abierta que nadie recuerda es un problema en sí mismo.
  • Desactivalo cuando ya no haga falta. Si era para una tarea puntual, apagalo al terminar.

Cómo se guarda la contraseña

La contraseña de acceso desatendido nunca se guarda en texto plano: se guarda derivada con PBKDF2-SHA256 y una sal única, tanto en el equipo como en el servidor de señalización. Y las contraseñas que guardás en tu libreta se cifran con DPAPI de Windows, atadas a tu cuenta de usuario, así que ese archivo copiado a otra máquina no sirve para nada.

Cómo cortar el acceso

Tres formas, según la urgencia:

  • Ahora mismo: desde el ícono de LineDesk al lado del reloj, opción de cortar el acceso. La sesión se cae al instante y el otro extremo recibe el motivo, así que no reintenta solo.
  • Para el futuro: cambiá o borrá la contraseña de acceso desatendido en Ajustes. Sin esa contraseña, nadie vuelve a entrar sin autorización manual.
  • Del todo: desactivá el acceso desatendido. El equipo vuelve al modelo de aceptar con un clic.

Problemas frecuentes

«No puedo conectarme, el equipo aparece apagado»

  • Revisá que no se haya suspendido. Es la causa número uno.
  • Verificá que LineDesk esté corriendo. Si alguien lo cerró desde la bandeja, no responde.
  • Confirmá que el equipo tenga internet.

«Se reinició y ahora no entro»

Después de reiniciar, Windows queda en la pantalla de inicio de sesión, y esa pantalla no se ve ni se puede manejar en remoto: el escritorio seguro de Windows queda fuera del alcance de cualquier programa de usuario. Además, LineDesk tiene que arrancar con la sesión iniciada.

Para equipos que tienen que estar siempre accesibles, la solución habitual es configurar el inicio de sesión automático en Windows, de modo que después de un reinicio quede con la sesión abierta y LineDesk levantado. Evaluá si el riesgo de dejar la sesión iniciada es aceptable: en un servidor con acceso físico restringido normalmente lo es; en una notebook que anda dando vueltas, no.

«Me pide aceptar igual»

Suele ser porque la contraseña ingresada no coincide, o porque el acceso desatendido quedó desactivado. Revisá los dos puntos en Ajustes del equipo remoto.

«Quiero controlar un programa abierto como administrador»

Necesitás que LineDesk esté elevado del lado remoto, y eso se decide al abrirlo: hay que iniciarlo con clic derecho → Ejecutar como administrador antes de que empiece la sesión. En un equipo desatendido, conviene dejarlo configurado para arrancar siempre elevado.

Una nota sobre permisos: configurar acceso remoto permanente a una computadora que no es tuya requiere autorización de quien corresponda. En un entorno de trabajo, avisale al área de sistemas. En la computadora de un familiar, explicale qué significa y que lo puede quitar cuando quiera.

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